Una vez que se conocen las fuerzas que actúan sobre un objeto, es posible utilizar las leyes de Newton para entender si el cuerpo entrará en movimiento y determinar las características de esta dinámica.

Para la aplicación de las leyes de Newton, es necesario que el observador del sistema este en un sistema de referencia inercial, es decir, que este parado o en movimiento rectilíneo y uniforme. Referenciales acelerados requieren otra formulación. Inicialmente, para facilidad, se considera que el cuerpo sólo puede moverse sin girar (movimiento de traslación). No podemos con esta formulación, por ejemplo, considerar el movimiento de una bola que al desplazarse tambien rota. Por lo tanto, se dice que el cuerpo bajo análisis es tratada como una partícula.

Leyes de Newton

\(1^a\) - ley de inercia
Si la fuerza resultante que actúa sobre un cuerpo es cero, el cuerpo sólo puede estar en reposo o de movimiento rectilíneo uniforme (MRU).
\(2^a\) - la ley fundamental de la dinámica.
La aceleración adquirida por un cuerpo es directamente proporcional a la fuerza neta e inversamente proporcional a su masa. Que de forma matemática, se puede escribir como \(\vec{a} = \frac{\vec{F_r}}{m}\) o, de forma más conocida: $$ \vec{F}_r = m \vec{a},$$ donde \(\vec{F}_r\) es la fuerza resultante que actúa sobre el sistema de interés.
\(3^a\) - ley de acción y reacción.
A cada acción se tiene una reacción del mismo módulo y dirección, pero en sentido opuesto. En forma matemática: $$ \vec{F}_{a,b} = - \vec{F}_{b,a}, $$ donde \(\vec{F}_{a,b}\) es la fuerza que un cuerpo \(a\) hace en un cuerpo \(b\) .